25/4/2013

El privilegio de orar por otros


“Elías era tan humano como cualquiera de nosotros; sin embargo, cuando oró con fervor para que no cayera la lluvia, ¡no llovió durante tres años y medio! Más tarde, cuando volvió a orar, el cielo envió lluvia, y la tierra comenzó a dar cosechas.” Santiago 5.17-18 (NTV)

      Orar por otros es un servicio que une a los integrantes de la comunidad de fe. Es una manera de expresar el amor que nos sentimos los unos a los otros, por ende cuando oramos por nuestros hermanos reflejamos visiblemente el amor que decimos tener. Orar es servir pues es una forma de comunicar a los hermanos lo importantes que son para nosotros, expresando además, que estamos activamente interesados en su bienestar, así como lo expresaba Juan a Gayo: “Querido amigo, espero que te encuentres bien, y que estés tan saludable en cuerpo así como eres fuerte en espíritu”. 3 Juan 2 (NTV).
      Anímense unos a otros, es el llamado de Santiago, la oración de los unos por los otros no solamente está constituida por palabras comunicadas al Padre Celestial, la oración también presenta señales visibles de la bondad de Dios que comienza a contestar de manera inmediata a través de la persona que intercede. Santiago dice: “Supónganse que ven a un hermano o a una hermana que no tiene que comer ni con qué vestirse y uno de ustedes le dice: Adiós, que tengas un buen día; abrígate mucho y aliméntate bien, pero no le da ni alimento ni ropa ¿Para qué le sirve la fe? Orar es actuar en favor de nuestros hermanos, animándonos en la fe, bendiciéndoles con palabras edificantes, y sirviéndoles con acciones tangibles para suplir sus necesidades de cualquier tipo. Como dijera la teóloga Elsa Tamez: “la solidaridad es una forma de perfeccionar nuestra fe”.
     La oración ferviente de una persona justa tiene mucho poder y da resultados maravillosos (5.16) Cuando nuestros hermanos se encuentran en medio de la prueba nosotros a través de la oración les motivamos a que soporten la prueba con paciencia (de manera heroica, o militante, sin desesperarse) pues es la única forma de aguantar la dureza de la prueba, sin dar un paso atrás. Cuando estamos juntos en la fe es más fácil salir victoriosos. Disfruta del privilegio de orar por tus hermanos y hermanas, que Dios te use y que los resultados sean maravillosos.

Pastor, Argelis Roberto Villasmil Medina.


Porque de tal manera amo Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito para que todo aquel que en èl cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. "Juan 3:16"